La Educación a través de los siglos; una visión retrospectiva
*Cristo Alfredo Valenzuela

Sin lugar a dudas la Educación es la actividad del ser humano que permite el crecimiento cognitivo, intelectual y la conformación de una estructura social.

Sin embargo, aunque en nuestros días esta labor se ha extendido hasta los medios de comunicación y desde el Estado al crear una arquitectura social.

Al mismo tiempo se ha vuelto una forma de escalabilidad social en la que las personas con bajos recursos pueden tener acceso a una profesión u oficio a través del cual mejoran su condición de vida y económica.

En este sentido, la educación del ser humano camina de la mano con su evolución como sociedad.

Desde la aparición del hombre y de su uso de la razón, se ha encontrado la necesidad de transmitir conocimientos desde los más simples hasta los más especializados.

Como docentes en formación, con este artículo pretendemos dar un vistazo rápido y concreto de la evolución histórica de la educación a través del mundo y cómo fue surgiendo la necesidad de fundar instituciones educativas y de especialistas que las atendieran; de igual manera se tratará el tema de la influencia de la familia en la educación y cómo ésta jugó un papel trascendental en el desarrollo de la misma.

.

Durante la Edad Media, de los siglos V al XV, los padres enviaban a sus hijos apenas cumplían 7 años a otros hogares a recibir buenos modales y algún oficio.

Hacia el XVII se envían a escuelas (generalmente lejanas debido a su escases) donde tenían que vivir; por ello, se multiplican las escuelas, con el fin de que los estudiantes regresaran a sus casas.

Aquí podemos apreciar dos factores importantes: la negativa de los padres de separarse de sus hijos y la educación deja de ser exclusiva del clero para ser un instrumento de iniciación social.

Hacia el año mil, se relaciona la ciencia con el trabajo formándose grupos de personas que ejercían los mismos oficios, creando grupos de maestros y aprendices; un ejemplo de ello es el Livre des metiers, cuyo documento recopila los estatutos de todos los oficios ejercidos en París durante la segunda mitad del siglo XIII.

En el siglo XIX destacan las familias patriarcales.

Debido a la protoindustrialización, los campesinos comienzan a convertirse en obreros y en los hogares se inician talleres artesanales donde aporta toda la familia y cuyo oficio se heredaba.

Con la aparición de las fábricas los jóvenes se convierten en obreros con condiciones de vida deplorables.

Los niños dejan el trabajo para ir la escuela.

Para el siglo XX, la metodología del alumno es buena: procede intuitivamente, formula hipótesis basadas en evidencias, compara y generaliza.

El ejercicio de observación tuvo primacía.

Una doctrina contradictoria decía que el alumno es un espíritu el cual sólo necesita ser despertado y que los niños olvidan tan rápido que se requiere de un gran esfuerzo para trabajar con ellos.

La doctrina religiosa dice que hay que formar adultos no niños, para prepararlos a la sociedad.

Con base en lo expuesto, es posible dilucidar que la evolución de la educación ha sido muy específica en cada uno de sus periodos.

Cada uno de ellos se diferencia por los procedimientos y materiales utilizados, pero lo que sin dubitación alguna los une, es el apego de los padres hacia los hijos, así como la implementación de un oficio como parte de la formación académica o curricular.

El cambio desde otrora hasta nuestros días, nos lleva a resaltar las diferencias habidas.

Para empezar, en la actualidad los padres no se separan de sus hijos hasta que llega el momento de recibir la educación universitaria; entre tanto, los niños permanecen en casa con los padres y van a la escuela en una jornada entre 6 y 8 horas diarias.

Por otra parte, se diferencia en que las escuelas se centran en la formación académica, no de oficio.

En razón de esto, los trabajos no suelen ser heredados a los hijos, sino que éstos deciden qué y en dónde estudiar su preparación profesional.

Conforme va evolucionando la educación, se perfilan implementos para desempañar mejor la labor docente, y así lograr que el tiempo del niño en la escuela, se dé con un máximo aprovechamiento en todo lo que tiene que aprender para ser un agente activo en sociedad.


Compartir: